Content curation. Problemas y posibilidades

Los datos y los contenidos: Por no caer en la trampa de los datos sólo citaré dos. El primero, Cisco preveía hace ya tres años que el tráfico global en Internet se cuadruplicaría entre 2010 y 2015  . El segundo, que el 61,5 por ciento del tráfico de Internet es generado por robots. Los datos crecen de manera exponencial, pero ¿es lo mismo hablar de datos que de contenidos? Evidentemente no. Para que unos datos se puedan considerar contenidos hace falta, por lo menos, una perspectiva, un punto de vista, una finalidad, que los convierta en potencialmente útiles.

Falsos problemas: Me parece un tanto inconsistente la división de los contenidos entre buenos y malos, de calidad y de mala calidad, porque esto en muchas ocasiones depende de la perspectiva adoptada, como sugería antes. También me parece arriesgado defender que hay contenidos intrínsecamente malos para determinados colectivos humanos en función de su formación académica, puesto que las necesidades, intereses y capacidad de discernimiento no depende solamente, ni principalmente de las acreditaciones oficiales. En tercer lugar, creo que hay que ser muy prudentes con el mito de las buenas y las malas fuentes, las fiables y las no fiables. Los tiempos actuales nos vienen dando muchas lecciones sobre este tema. ¿Qué fiabilidad tienen las fuentes económicas de las más altas instancias oficiales, por ejemplo? ¿Y las políticas? Sugiero una búsqueda abierta, en Google por ejemplo, de “errores en las previsiones económicas“. Los datos no son neutros, su difusión mucho menos.

Problemas de verdad:

Como en todos los campos de la vida y el conocimiento, aquí también la fuente de los problemas y de sus soluciones está en las personas usuarias, no en Internet. Es cierto que las características de Internet posibilitan y facilitan usos cuestionables:

  • Servir a los intereses de las grandes compañías que negocian con los buscadores.
  • Difuminar la frontera entre información y publicidad.
  • Reunir información sin ningún tipo de clasificación o mal clasificada.
  • Replicar indefinidamente una misma información.

Estos y muchos otros factores nos trasladan, en toda su crudeza,  el reto de navegar en un mar inmenso de posibilidades, o el de encontrar unas poquitas agujas en un pajar. ¿Y cuáles son los principales problemas de las personas? En mi opinión estos:

  • Falta de objetivos claros al buscar
  • Falta de criterios precisos para seleccionar
  • Deslumbramiento ante formatos que pretenden suplir falta de contenido
  • Carencia de comunidades de referencia confiables con las que colaborar

“Content curation”: Content curationY aquí es donde adquiere todo su sentido la figura del “content curator”, siempre que entendamos que el primer mandamiento es aquel del “médico, cúrate a ti mismo”. Es decir, nadie mejor que uno conoce sus necesidades y prioridades, las necesidades y prioridades de su comunidad, y está en condiciones de mediar entre el pajar y la cesta de costura. Como se ve en la infografía, entiendo que es algo conceptualmente sencillo, pero procedimentalmente bastante complicado porque requiere varias y complejas habilidades, algunas de ellas relativamente nuevas, como por ejemplo:

  • Tener claro el tema o inquietud en torno a la que uno mismo y su comunidad potencial están interesados.
  • Manejarse bien con herramientas adecuadas, tanto para hacer un eficaz filtrado previo de información como para difundirla posteriormente
  • Tener un conocimiento razonable del tema para incorporar enriquecimiento a aquel contenido que pensamos difundir
  • Ser rigurosos con la clasificación de manera que la información sea fácilmente localizable
  • Desenvolverse dentro de las pautas de cortesía en la relación con otros usuarios de Internet

El campo educativo: Suscribo totalmente la idea que C. Arteta destaca al inicio de su artículo sobre este tema: en educación el reto es conseguir que nuestro alumnado desarrolle las habilidades que le hagan competente para manejarse en la mar revuelta de la información en Internet. Y para ello la mejor manera es aprender haciendo. Por tanto, el reto docente es ponerles en situación de hacer ellos mismos el trabajo de “content curator”. Por supuesto que no dispondrán al principio de habilidades para hacerlo, por eso precisamente lo queremos trabajar, para adquirirlas.

Me preocupa la idea rancia que todavía circula con fuerza sobre la mediación de contenido como selección de los contenidos por parte de la autoridad (enseñante) para que los aprenda el destinatario (alumno-a). Si pretendemos formar ciudadanía responsable y democrática lo que necesitamos es desarrolar habilidades críticas y capacidad de interacción con las personas y las ideas. Pienso que la “content curation” es una actividad muy adecuada para contribuir a este objetivo.

Para terminar, una aportación interesante, con sugerencias concretas para el aula, que también suscribo: Web curation: Uses in education

http://www.youtube.com/watch?v=U0mQ0WQoAZQ

 

Content curation
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Acerca de felixanta

Docente Me interesa especialmente el mundo de las lenguas Un tanto adicto al enorme bazar de Internet También me apasiona todo lo relativo al funcionamiento cerebral, a pesar de ser un profano total Trabajo como asesor en un Berritzegune (Centro de innovación educativa)
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